Tuesday, June 30, 2015

Como lavar la cara a una casa de alquiler













Los principales incovenientes que suele tener un piso o una casa de alquiler son las numerosas restricciones a las que se enfrentan los inquilinos por parte de propietarios poco dados a que en sus casas se hagan modificaciones, como no sea colgar un cuadro o mover los muebles de sitio (en caso de que los haya). A los protagonistas de esta historia (Carole, Bill y su hijo Dylan) les pasó algo de lo que contaba anteriormente. Tuvieron que convencer al propietario de que su casa ganaría muchísimo si les dejaban pintar las paredes de blanco (antes amarillentas) y podían añadir algunos elementos para hacer más "vivible" su hogar.

La casa, de unos 85m2, en el sureste de Londres es ahora totalmente diferente a como la pareja se la encontró. Muebles vintage encontrados en tiendas de segunda mano, algunos de ellos usados para separar espacios, plantas por todos los lados (que imprimen frescura a los ambientes), y numerosos objetos decorativos, espejos y cuadros, que pueblan paredes y muebles, han transformado una casa antes impersonal en un hogar lleno de carácter y de encanto. Como encantado tiene que estar el propietario cuando la vea!!!

Estoy totalmente enamorado de la zona de escritorio (en el hall de entrada) de la primera imagen, y también del dormitorio principal. ¿Qué os parece?

Procedencia de las imágenes: Design Sponge

Monday, June 29, 2015

Arrímate al sol que menos calienta..., pero más luce













Estos días en los que andamos todos resguardándonos del sol, que está pegando de lo lindo en toda nuestra geografía, quiero desde aquí romper una lanza a favor del astro rey ("pero si nos has dicho muchas veces que huyes de él como de la peste", oigo que decís por ahí más de uno), pero de ese que luce (¡y mucho!) pero no quema. Me refiero, claro, a mi "adorado" espejo sol, ese elemento decorativo que no debe faltar en ningún planteamiento espacio con toques vintage. 

De forja, de madera, metálico, de caña natural (bambú, mimbre, ratán), el espejo sol es ese objeto decorativo que queda resultón, auténtico, en cualquier espacio de la casa en el que se le ubique. En el dormitorio, el salón, en el baño, solo o en conjunto, tanto en interior como en exterior (sí, sí, queda realmente bien en un porche, por ejemplo; echad un vistazo a la quinta imagen), combinado con cualquier estilo decorativo, este tipo de espejo, con su prestancia y, generalmente, con sus destellos dorados, se convierte en protagonista absoluto y en punto de atención.

Podéis encontrarlos de nueva fabricación, pero los realmente interesantes (y solo por un poco más de dinero) son los que tienen ya unos añitos (no olvidemos que la época dorada de este tipo de piezas es la que va de los años 40 a los 60 del pasado siglo) porque conservan la esencia y el alma de lo auténtico. Son piezas que, muchas veces, a través de sus "heridas" (pequeños arañazos, algún que otro desconchón...) nos cuentan historias, y eso hace que los queramos más.

En La Tienda de Etxekodeco tenemos una buena colección de estos últimos. Desde un estupendo espejo dorado, de forja, de los años 50, a varios de madera, de diferentes tamaños (espejo sol grande, mediano, pequeño) también de la misma época.






En las siguientes imágenes los podéis ver en nuestro showroom de Bilbao, que puede visitarse, con cita previa, escribiendo al mail etxekodecoshop(arroba)gmail.com. ¡Estaré encantado de atenderos, de charlar con vosotros y de enseñaros todos los tesoros que he ido acumulando a lo largo de años de visitas a mercadillos y brocantes.



¡Poned un espejo sol en vuestra deco!

Las doce primeras imágenes proceden de mis paneles de inspiración en Pinterest.

Un maravilloso palacete sueco a la venta


















Uno de mis vicios confesables es visitar casas que están a la venta, tanto de manera virtual como física (esta última opción, claro está, de manera menos frecuente), y es por ello que navego muy a menudo por las páginas nórdicas (fantásticas, sobre todo las suecas) que venden o alquilan viviendas, ya que tienen un concepto especial de este negocio y es un verdadero placer ver sus fotos y la forma que tienen de presentar sus casas, lo que se denomina home staging, asunto del que ya he hablado en más de una ocasión en  el blog.

Son varias las características que diferencian a esta de otras viviendas de las que ya nos hemos ocupado. En primer lugar, se trata de un palacete (con casi 120 años de antigüedad), en un lugar privilegiado (a unos cuantos metros de la playa, en la costa sueca, muy cerca de Estocolmo), que fue construido para servir de edificio administrativo para la Exposición Internacional de Estocolmo de 1897.

Ahora la vivienda está a la venta, y por un precio no demasiado elevado (un poco menos de un millón de euros) para lo que viene siendo habitual en el país escandinavo, y más tratándose de un edicifio como este. Necesita de una renovación completa, pero al tratarse de una edificación protegida, no puede hacerse cualquier cosa, sino que debe repetarse su peculiar arquitectura.

A mí me encanta la altura que tiene, la superficie de los espacios, sus suelos de madera, los amplios ventanales, las escaleras, pero incluso los destartalados detalles decorativos: el papel pintado de algunas estancias, los armarios de cocina, las chimeneas cerámicas, muchas de las piezas de mobiliario. Solo espero que la persona que se haga con esta maravilla sepa respetar todo ello de la manera que se merece.

¡Me encanta! ¿Qué os parece?

Procedencia de las imágenes: Sjönära

Thursday, June 25, 2015

Tomar un café en una taza fabricada con posos de café






Aunque el título del post resulte un poco lioso, la verdad es que es la major manera de describir lo que hoy quiero contaros. Porque lo que veis en la imagen que encabeza y en la que cierra el post no es otra cosa que un delicioso café con leche (muy mono presentado) servido en una taza y un plato realizado con posos de café.

Me explico. Kaffeeform es un innovador material reciclado, resultado de la reutilización de café usado mezclado con materias primas renovables. Después de varios años de experimentación e investigación se ha dado con la fórmula para convertir viejo café en productos nuevos, por ahora algo tan evidente como la propia taza de café que lo contiene. Las características de este nuevo material son muy curiosas, ya que además de su apariencia de madera oscura, mantiene el olor del café en las piezas terminadas. Pero lo mejor de todo es que estas tazas son lavables, con lo que podemos tomar en ellas tantos cafés como nos apetezca.

Si pensamos en la cantidad de café que se consume a diario en el mundo, la verdad es que el invento tiene un potencial enorme.

¿Qué os parece? La verdad es que a mí me encanta la idea de la sostenibilidad ecológica, además de ser muy chulas, ¿verdad? Pues pueden comprarse, ¡y no son tan caras!